Durante
la última (por ahora) manifestación convocada en Barcelona por los
independentistas, se quemaron banderas de España, Francia, UE… y retratos del
Rey… hasta aquí lo habitual entre tales impresentables, por cierto, bastante
cobardes.
El
caso es que, en esta ocasión, una familia (padre, madre e hija) gritaron: ¡Viva
España!. Los valientes manifestantes se lanzaron como un solo hombre (era un
grupo numeroso) a perseguir e insultar a la familia.