jueves, 26 de marzo de 2020

Yo me quedo en casa punto com


Pues en estas estamos, contemplando la piscina y el jardín de los de enfrente… AY! y yo que creía que esto de no dar al ruido ciudadano era una ventaja…. y ahora aquí estoy echando de menos los cláxones y el humo negro….
Ahora, eso sí, ¡como acompaña eso del móvil!, todo el santo día mirando no vaya a ser que no lo haya oído…. Y claro como tengo tres chats de grupo: del trabajo, de vecinos y de familia, además de los sueltos… pues es que tengo más quehacer que nunca. Y no olvides repasar la prensa…. y parar en los modelos de Zara… ¡ya ves para qué, si a lo mejor ni nos los podemos comprar….

miércoles, 25 de marzo de 2020

Estampa urbana en la cuarentena: la ventana de enfrente


Abro mi ventana y miro a la ventana de enfrente, no hay mucho más que pueda hacer es cierto, pero al mirar veo la imagen de un hombre asomado a su ventana entre la cortina, el hombre mira con suma atención a la calle, esa calle que recorría tantas veces hasta hace unos días, ya ni sabe cuántos.
El hombre tiene el pelo blanco, muy blanco, y sus movimientos se adivinan lentos. Está solo, pero a pesar de ello cada día, a la misma hora, abre la cortina a medias y aparece en la ventana y mira con nostalgia hacia las palomas que ahora apenas se le acercan, esas que en el parque cercano antes confiadas se le acercaban. Y sin poder remediarlo un torrente de recuerdos se le amontonan y los ojos se le llenan de lágrimas empapando así su alma…. pero se repone y estira su cuerpo que ahora su rutina es otra, que debe resistir y estar preparado para aplaudir a las ocho de la tarde…….


lunes, 23 de marzo de 2020

Estado de alarma: diario de una cuarentena


Día 1:
Perfecto en casa sola durante veinte días por lo menos, me froto las manos…. mientras me las lavo claro.
Lo primero me hago un horario, sin olvidar previamente la revisión de los alimentos que contiene mi nevera.
Lo segundo será un rato de meditación y oración, que nunca viene mal y te anima mucho.
Más tarde me acerco a mis libros y elijo primero esos que me traen recuerdos queridos, Azorín se lleva la palma y así los coloco en la mesa, uno detrás de otro, y segura de que me salvarán el día.
De vez en vez paseo por el pasillo durante veinte minutos a ritmo rápido, me voy a comer, al salón obvio.
Ya son las cuatro de la tarde, me duelen los ojos y la cabeza, de tanto leer, lo dejo y pongo la TV…. todo el mundo hablando del virus…. llega la hora de cenar y a la cama
Sorprendentemente me duermo, bien esto funciona….

viernes, 20 de marzo de 2020

Estampa urbana: y a pesar de todo llegó la Primavera

Llegó la primavera sí, aunque nada parecía anunciarla, el sol escondido está y apenas hay jóvenes con hermosos vestidos y ropajes florales, ni hay flores en los balcones, ni corretean niños por las callejuelas…….
La calle está vacía, triste, solo pasea un perro y su amo, los que al verme aceleran el paso obligados por el virus que nos acecha no sea que…………y me repito a mí misma que todo pasará y acompaño esta frase mantra con poemas de Rubén Darío, con esa frase hermosa que recalca: “Quién será el pusilánime que al vigor español niegue músculos?”
Y lo repito hasta subir a casa con el pan en la mano enguantada …………….




martes, 17 de marzo de 2020

Estampa urbana: El parque cerrado


Un poco desesperada de estar encerrada en casa decido bajar a la calle a comprar el periódico al kiosko de la esquina.
Bajo por la escalera con el fin de hacer ejercicio y evitar, por si el virus, los botones del ascensor.
Peldaño a peldaño voy pensando en esto del encierro, me pasa frecuentemente que medito mejor si me muevo o mientras voy andando y como el piso en el que vivo es el último de la casa me da tiempo de sobra para meditar y darme cuenta de la soledad de la escalera…. nadie en la casa, bueno no sé si nadie, el caso es que apenas se oye algún sonido…..…
Atravieso la puerta de salida que da a un parque infantil urbano y me sorprende la absoluta soledad y las líneas rojas que marcan la prohibición de utilizarlos, así es que no hay niños, no hay padres, ni abuelos y ni tan siquiera el aire balancea los columpios tan deseados otros días, esos en los que el virus no nos rondaba, y mientras el sol insiste en lanzarnos su calor y su color un poco asombrado de nuestra falta de respuesta… seguramente,
Quizás mañana o en dos semanas, veremos.



lunes, 16 de marzo de 2020

El papel higiénico, sin duda, el triunfito de la cuarentena coronavirus... (de la calma a la alarma)


No pasaba nada, pero nada de nada y hete aquí que, una vez llevada a cabo la manifestación nefasta del 8 de marzo, abrazada por toda la prole comunistoide, y por su parte, la celebración de reuniones multitudinarias organizadas del otro extremo, mira tú que explota la cosa esta del coronavirus de las narices… Así que ministras, vicepresidentes, congresistas etc. etc. oye ¡qué dan positivo en la prueba del COVID-19!.
Este desastre solo tiene una cosa buena: que toda la panda han de permanecer en cuarentena… Lo malo es que, por la gracia graciosa, todos tenemos que quedarnos recluidos en nuestros domicilios……

jueves, 12 de marzo de 2020

Mientras... ellas y sus guantes


El 8 de marzo, ese que dicen de la “mujer”, antes trabajadora, sí, ese día que lo que se llama “izquierda” ha decidido que es “suyo” y por tanto hacen con él lo que les plazca, mientras las ministras socialistas llevaban guantes…. no por frío…. si no por miedo al contagio de algo llamado “coronavirus”, algo que, hasta entonces, no nos sonaba nada, de nada.
Y así fue, a pesar de todo el follón que estaba montado con el “coronavirus” y su transmisión, la panda de estupendos políticos que tenemos en las “alturas” decidió que aquí “na, no pasa na. To el mundo a la mani… y venga de tocar y tocar el tambor”.