Está
claro que los videos que hace público el órgano de propaganda de los terroristas
del EI (Estado Islámico) degollando a periodistas rehenes o quemando vivo a un
piloto jordano o los recientes hechos de Dinamarca y, por supuesto, la
decapitación de 21 cristianos egipcios en Libia, no tienen otro objetivo claro
que servir como mecanismos de propaganda. Baste recordar como el terrorista
Coulibaly (que asesinó a cuatro rehenes en un supermercado judío de París)
cometió los hechos mientras llevaba una cámara colgada para filmarlo.
En
el caso de los cristianos coptos de Egipto los asesinos titulan el video así:
“un mensaje con sangre para el pueblo de la cruz” y, antes del punto final, uno
de los terroristas espeta: “la seguridad de vuestros cruzados no es más que una
ilusión…”
Sin
embargo (y contando con la experiencia) está claro que no informar plenamente
de tales actos criminales no sirve para el fin que se pretende (que no cunda el
ejemplo) ya que está demostrado que lo único que se impide es una reacción
social tan fuerte como se merece.
En
Dinamarca ya se ha dicho alto y claro: ¡estamos en guerra!. No podemos escondernos
ante estos hechos. Volverles la espalda va a ser inútil: están en Occidente,
son europeos, americanos….. nacieron aquí. ¡Abandonemos la cobardía ya!.
¡Totalmente de acuerdo!.....y ¿para cuando una manifestación tipo París para apoyar a los cristianos asesinados?
ResponderEliminarEn efecto es necesario reaccionar ¡Ya!. A ver si alguien es capaz de decirlo alto y claro.
ResponderEliminar